Annie Johnston y su esposo, Joby, habían estado tratando de concebir durante años, pero cuando finalmente llegó su bendición, fue múltiple.

Annie y Joby intentaron embarazarse durante cinco años, pasando por cirugías, FIV e inseminación artificial, pero sin tener suerte en cada intento. Finalmente, ante la lista de fracasos, decidieron tomarse un descanso de todo el asunto, al menos por un rato.

Entonces algo sucedió; mientras Annie hablaba con GoodMorningAmerica, sintió que era hora de aceptar la oferta que su hermana, Chrissy Knott, le había hecho acerca de ser la madre subrogada o sustituta para la pareja.

Chrissy es la hermana mayor de Annie y una madre de dos hijos que inicialmente se había ofrecido a ayudarlos para que pudieran tener a un hijo. Y después de dos años de fracasos, los Johnston sintieron que eso era exactamente lo que debían hacer para convertirse en padres.

Así que, durante otra visita a la clínica de fertilidad, un médico implantó dos embriones en cada hermana, y a pesar de que desde un inicio sabían que sería técnicamente posible tener cuatro bebés, las hermanas se sorprendieron cuando, unos días más tarde, descubrieron que ambas estaban embarazadas.

Pero la sorpresa sería todavía más grande un mes más tarde, cuando ambas se enteraron de que cada una llevaba gemelos. Técnicamente, cada hermana estaba embarazada con la mitad de un juego de cuatrillizos.

Meses después, Chrissy y Annie dieron a luz a cuatro bebés sanos a través de sus respectivas cesáreas, y todos los bebés llegaron el mismo día.

Annie explicó:

«Mi hermana llevaba a los dos niños, y ella dio a luz primero, para que yo pudiera estar en la habitación cuando ella los tuviera. Dos horas después, a las 9:30 a.m., yo tuve a las niñas».

Los cuatro bebés, Charles, Thomas, Grace y Hadley, nacieron sanos y Annie no podía estar más agradecida con su hermana por lo que ella hizo por ellos. Los padres estaban aún más agradecidos de que todos los bebés hubieran llegado sanos y salvos.

La historia de estas hermanas fue tan especial que muchas personas no pudieron evitar compartir su opinión al respecto en las redes sociales. Y la mayoría de los comentarios simplemente mostraban asombro al cuadrado.

Annie pasó de esforzarse tanto para quedar embarazada a ser bendecida con cuatro de golpe, y todo gracias a la amabilidad de su hermana mayor. Eso es amor fraternal en un nivel completamente nuevo.

¿Qué opinas del gesto que tuvo su hermana? ¿Tú considerarías hacer algo semejante por otra persona?

Fuente: Fabiosa.es