Actualmente tomar notas se ha convertido en algo sencillo. Una simple fotografía en una diapositiva o dejar grabando el móvil bastan para una clase o junta de trabajo. Sin embargo, existió una época donde, si queríamos ser rápidos al tomar notas sobre un tema, teníamos que recurrir a una forma de escritura muy particular.

La Taquigrafía existe gracias al historiador griego Xenofonte, pero no fue sino hasta la llegada del imperio romano que este tipo de escritura se volvió popular. El sistema se utilizó por más de 1000 años.

Durante la edad media casi llega a su extinción, pero en la época victoriana fue su nuevo auge, donde se utilizó hasta en la traducción de la Biblia, para volver el proceso más rápido.

El sistema llegó al continente americano para 1837 gracias al hermano de Sir Isaac Pitman. John Robert Gregg le dio una mejoría de estilo donde se le conoció como “Light-Line Phonography”, más tarde simplemente se le llamaría taquigrafía Gregg o “Mano Corta Gregg”.

View this post on Instagram

sometimes things go wrong so you just have to cross it out and start again. #shorthand #video #art #biro

A post shared by Molly Huxley – Art (@mollyhuxleyart) on

El estilo se desarrolló para lograr que las formas de las letras llegaran a una más simple, lo que facilitaba el proceso de escritura y la documentación de información. Actualmente se sigue utilizando para tomar notas en campos de derecho, medicina o secretaría. ¿Habías escuchado sobre esta forma de escritura?

¿La has utilizado? Comparte la nota con tus padres o amigos, seguramente los conocen a alguien que la utilizó.